
Un libro interezante con un final inesperado y con una manera de narrarlo muy entretenida y en
ocaciones divertida, creo que muchas veces nos podemos identificar con el erizo pues nos protegemos para que no nos hagan daño y sin embargo tras ese caparazón puede aver mucha ternura y elegancia.
Demostrando que muchas veces juzgamos mal a las personas sin conocerlas lo suficiente.

